Hoy una clienta me contaba lo contenta que estaba con una de las arcillas que compró. Me ha dicho que le encantó cómo quedó su piel después y todo bien. Acto seguido me ha preguntado: pero me han salido dos granitos, ¿es normal?.

La respuesta es sí con un pero. Cuando nos hacemos un tratamiento facial, en este caso con arcilla, estamos extrayendo impurezas y tóxicos acumulados de nuestra piel y el proceso "detox" no se frena una vez quitamos la mascarilla. Os pongo un ejemplo que me ocurrió a mí:

Cuando me hice vegetariana, a los pocos días, me llené de granitos en toda la espalda, brazos, cara... Un desastrito, vaya. Así que me puse a investigar y a preguntar y me contaron que era lo más normal del mundo, puesto que mi cuerpo estaba eliminando todas las toxinas, y aunque obviamente eliminemos en la orina, nuestra piel exuda y por ese motivo me estaban saliendo los granitos. Por descontado los traté, y desaparecieron.

Pues en el caso de una mascarilla es muy similar, así que no hay de qué preocuparse si os aparece algún granito después. AHORA BIEN, factores a tener en cuenta: os laváis la carita, os aplicáis la mascarilla, la retiráis, aceitito y/o crema y YA ESTÁ. Por favor, nada de tocarse la cara, o reventar un granito porque nuestra piel, en ese momento está VULNERABLE y si nos toqueteamos sólo vamos a empeorarlo y podemos crear un mal mayor, cosa que obviamente no queremos. Tampoco os alarméis si os veis más rojitas, pensad que estamos estimulando la circulación, pero eso debería desaparecer como mucho al cabo de una hora. De no ser así, o si os sale un brote de acné que no consideráis normal, acudid a un médico, no os toméis a la ligera una reacción alérgica.

Y por favor, por favor, POR FAVOR, si durante la aplicación os pica, os da quemazón o sentís molestia, retiradla de inmediato. Si los síntomas persisten, médico.

Todas nuestras mascarillas son naturales, ecológicas y certificadas, pero eso no quita que cada piel sea un mundo y que las necesidades de hoy, mañana no nos sirvan. La piel va cambiando de necesidades, por época del año, por la edad... yo de jovencita me hice muchas barbaridades que mi piel de hoy no soportaría.

Otro dato más: precisamente porque nuestra piel, después del tratamiento seguirá liberando toxinas e impurezas, os recomiendo que os pongáis la mascarilla un día que no tengáis nada que hacer, porque somos muchas (me incluyo), que si tenemos un evento importante un sábado noche, nos hagamos un pedazo tratamiento por la mañana y luego al ir a maquillarnos por la noche... ¡Sorpresa!, granito en medio de la frente.

Bueno, hasta aquí el rollazo de hoy, pero he creído necesario hacer esta entrada y además hacía mucho que no os contaba cositas :)

Ruth.